Me parece casi terrorífica la historia de esta menor que acusó a su novia de maltrato y a la que le pudieron caer varios años de cárcel, tan sólo porque, según la menor, no quería alejarse de ella. Ya se dieron más casos similares de menores que acusaron a personas adultas de maltrato o de abusos sexuales, que luego resultaron ser un invento admitido por los propios menores.
Recuerdo un caso de una menor que acusó a un profesor de un isntituto de Oviedo de abusos, que luego resultaron totalmente inventados. Me imagino el calvario que debió pasar el acusado, pues ante hechos como éste, la sociedad tiende a condenar al adulto, al que se percibe como un abusador y acosador de menores. También sé de otros casos en los que un menor sedujo a un adulto del mismo sexo, al que sacó fotos de contenido sexual, para hacerle chantaje. Estos casos demuestran que en realidad el acosador es el menor.
¿Qué tendrá esta gente en la cabeza? ¿Tan difícil es darse cuenta del daño irreparable que pueden ocasionar?
Es para echarse a temblar....
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Hace 6 años
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